La manera más fácil de garantizar un rendimiento mayor de combustible y un desempeño satisfactorio de tus llantas es realizar una inspección mensual sencilla para verificar el inflado adecuado, el desgaste parejo de la banda de rodamiento y la presencia de daños.

El inflado bajo es la principal causa de fallas en la llanta . Este problema reduce la capacidad de carga de la llanta, permite una flexión excesiva del costado o banda lateral y aumenta la resistencia al rodamiento, generando un aumento de la temperatura de la llanta y daños mecánicos.

Por otra parte, la excesiva presión de aire en el inflado de llantas aumenta la rigidez, lo que puede afectar negativamente la conducción y generar una vibración no deseada. Además, aumenta las probabilidades de ocasionar daños por impacto.

Para estas y otras consideraciones en el cuidado de las llantas , te presentamos este práctico video, esperando poder ayudarte a cuidar la integridad de tus neumáticos y vehículo.

Fuente: Revista Automovil / Youtube